Monitoreo del pH del suelo: la clave para una nutrición vegetal equilibrada
En una finca de soja y maíz en Illinois, notamos que, a pesar de aplicar fertilizantes y seguir prácticas de rotación de cultivos, los rendimientos estaban disminuyendo. La causa principal se identificó utilizando un medidor de pH digital: la acidez del suelo había disminuido a un nivel en el que los nutrientes ya no eran accesibles para las raíces.
Gracias al monitoreo regular del pH con un dispositivo digital, ajustamos el mapa agroquímico de nuestro campo, aplicamos cal y restauramos el nivel de pH al rango óptimo (6.5–6.8 para la soja). Los rendimientos aumentaron un 12% en la siguiente temporada.
Un estudio en la revista Agronomy Journal confirma que el pH influye en la disponibilidad de fósforo, nitrógeno y otros nutrientes, y que corregir los niveles de pH tiene un impacto directo en los rendimientos de los cultivos (Agronomy Journal, 2016).

