Combatiendo enfermedades de las plantas con un control preciso de la humedad
Mientras cultivaba fresas, me encontré con un problema común: las enfermedades fúngicas, especialmente la podredumbre carbonosa (Macrophomina phaseolina). Incluso con aplicaciones regulares de fungicidas, las pérdidas seguían siendo elevadas. Fue solo después de introducir sensores digitales de humedad que pudimos identificar las zonas con exceso de riego y ajustar la irrigación.
Como resultado, la incidencia de enfermedades se redujo en un 30% y casi se redujo a la mitad la cantidad de tratamientos químicos utilizados. Un estudio publicado en Phytopathology confirma que mantener la humedad del suelo dentro de límites seguros reduce significativamente el riesgo de Macrophomina phaseolina y otros patógenos transmitidos por el suelo (PubMed, 2024).

